El oficiante de boda. La elección adecuada

By 17 septiembre, 2018Bodas
bodas oficiantes

El oficiante de la boda es uno de esos aspectos que hay que cuidar y que dotará de significado tu evento de enlace. Puedes querer ideas alternativas, alguien que normalmente se salga del canon como oficiante. No siempre queremos recurrir a la autoridad pública, el juez o concejal de turno, que nos haga de maestro de ceremonias, sino que queremos algo que realmente le diga a todo el mundo “nos hemos casado”.

En las celebraciones religiosas es común que hablen amigos o familiares de los novios además del sacerdote oficiante, y en las bodas civiles además del juez o concejal en ocasiones también se realiza un acto similar. Pero: ¿Quién es la persona más adecuada para este trabajo? ¿Quién debe ser el oficiante que nosotros queremos realmente para nuestro enlace, una vez firmados los papeles (que no tienen que ser en el mismo momento de la boda, en ocasiones la firma se hace días antes)?

El amigo eterno

Esa amistad que ha estado con nosotros, puede que con ambos, incluso, desde el principio y que nos conoce desde hace mucho tiempo. Podría ser una persona ideal para pronunciar palabras cargadas de significado y que realmente sabrá cuánto significa este acto para nosotros.

El oficiante profesional

Existen oficiantes profesionales, es verdad, a los que podemos recurrir. Todo es encontrar uno que sea de nuestro agrado, que sea no solo profesional sino que nos escuche y además pueda oficiar la boda en el rito o con la intención que nosotros requiramos. Pero será quien componga una ceremonia bonita y llena de emoción. Es su trabajo.

Un familiar

Pueden ser los abuelos, o padres, hermanos. Quizás un mix de todo eso, gente que diga palabras que salgan de lo más profundo de su interior y que aporten más significado al enlace. La clave es la emoción, la sinceridad, el lazo cierto entre todos.

Una personalidad

Quizás tengamos a alguien admirado en la localidad, un escritor, un periodista, alguien famoso. Quizás no nos conozca, o puede que sí, y, en muchas ocasiones, no suelen aceptar. Pero que tu poeta favorito acuda a tu enlace a decir unas palabras que sellen la boda, sería precioso.

Estas son algunas ideas. Por supuesto, hay más opciones. ¿Cuál es tu favorita?